Antes de nada , me gustaria de cir que ha pasado mucho tiempo desde mi ultima entrada, por aquella epoca tenia 23 años , actualmente tengo 25 y el dia 22 de julio tendre los 26, muchas cosas han cambiado en mi vida desde entonces, antes era un chico que lo pasaba mal por la vida que le habia tocado vivir, y fue por esa precisamente por esa razon por la que comence a comentar los cuentos de bucay, hice comentarios sobre unos cuantos, hasta que un dia deje de hacerlos, sin embargo, desde hace unos meses, me encuentro recibiendo correos d este blog con que van llegando comentarios, y parece que a la gente les gustan las entradas que escribi en su dia , por esa razon y tras volverme loco por encontrar los datos de acceso, e decidido retomar este blog, por aquellos a los que les gusto ,puedan seguir leyendo mas cosas
por eso hoy os presento una historia que seguro conoce mas de uno
EL PORTERO DEL PROSTIBULO
No había en aquel pueblo un oficio peor conceptuado y peor pagado que el de portero del prostíbulo... Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque su padre había sido el portero de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre. Durante décadas, el prostíbulo se pasaba de padres a hijos y la portería se pasaba de padres a hijos. Un día, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostíbulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio. Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas instrucciones. Al portero, le dijo: —A partir de hoy, usted, además de estar en la puerta, me va a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que entran día por día. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes. El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero... —Me encantaría satisfacerlo, señor –balbuceó— pero yo... yo no sé leer ni escribir. —¡Ah! ¡Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga estoy y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto... —Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida, también mi padre y mi abuelo... No lo dejó terminar. —Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, los siento. Que tenga suerte. Y sin más, se dio vuelta y se fue. El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a su casa, por primera vez, desocupado. ¿Qué hacer? Recordó que a veces en el prostíbulo cuando se rompía una cama o se arruinaba una pata de un ropero, él, con un martillo y clavos se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo. Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, sólo tenía unos clavos oxidados y una tenaza mellada. Tenía que comprar una caja de herramientas completa. Para eso usaría una parte del dinero que había recibido. En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una ferretería, y que debería viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra. ¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha. A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. No había terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su vecino. —Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme. —Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como me quedé sin empleo... —Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano. —Está bien. A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta. —Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende? —No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería está a dos días de mula. —Hagamos un trato –dijo el vecino— Yo le pagaré a usted los dos días de ida y los dos días de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece? Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días... Aceptó. Volvió a montar su mula. Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa. —Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo? —Sí... —Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatro días de viaje y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos podemos disponer de cuatro días para nuestras compras. El ex –portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue. “...No todos disponemos de cuatro días para hacer compras”, recordaba. Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas. En el siguiente viaje decidió que arriesgaría un poco del dinero de la indemnización, trayendo más herramientas que las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo en viajes. La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje. Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un galpón. Luego le hizo una entrada más cómodo y algunas semanas después con una vidriera, el galpón se transformó en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente. Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha. Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por qué no? las tenazas... y las pinzas... y los cinceles. Y luego fueron los clavos y los tornillos... Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas. El empresario más poderoso de la región. Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñarían además de lectoescritura, las artes y los oficios más prácticos de la época. El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazó y le dijo: —Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas de la nueva escuela. —El honor sería para mí –dijo el hombre—. Creo que nada me gustaría más que firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto. —¿Usted? –dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo —¿Usted no sabe leer ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? Estoy asombrado. Me pregunto ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir? —Yo se lo puedo contestar –respondió el hombre con calma—. ¡Si yo hubiera sabido leer y escribir... sería portero del prostíbulo!.
actualmente una de las historias que mas me gustan ,la razon es bien sencilla, me encuentro en la misma situacion que el joven portero del prostibulo, por razones personales ( ademas de que era muy vago) deje de estudiar tras acabar la EGB ( educacion primaria ) siempre me e arrepentido de esa decision pero nunca retome estos estudios, con el tiempo solo me salian trabajos "malos" que si mozo de almacen, reponedor en supermercados, etc, trabajos sin un futuro seguro,pues bien , fue en el ultimo trabajo que tube , de mozo de almacen , cuando sin saber por que se me presento una oportunidad ,la cual nunca habia pensado tener , tenia un problema en un pie y los medicos me dijeron que exisitia la posibilidad de entrar a quirofano ( finalmente no fue necesario ) asi que como sabia que la recuperacion seria larga y que en mi puesto de trabajo ,me recortarian el sueldo bastante por no ir a trabajar, decidi proponer a la empresa, entrar en el departamento de marketing durante la baja ,alli podria realizar trabajos que siempre me habian gustado por hobby , como es el diseño grafico, los jefes quedaron contentos con mi trabajo por lo que mi estancia en el departamente se vio ampliada poco a poco, hasta que el dueño decidio vender la empresa que sumado a que mi contrato finalizaba por esas fechas, la empresa me comunico que no ampliarian el contrato , lo que para mi fue un duro golpe,hacia el trabajo que me gustaba y lo iba a perder, pero fue a la semana de buscar nuevo trabajo ( siempre del mismo estilo) cuando me dije ,para que pderder el tiempo en un trabajo sin un futuro , los ultimos 6 meses se me habian dado bien , asi que decidi arriesgarme , algo que nunca a sido muy comun en mi la verdad, con el dinero de la indemnizacion , compre un nuevo ordenador( el que tenia se quedo muy desfasado) todos los libros que pude y me puse a estudiar diseño grafico por mi cuenta, no paso mucho tiempo hasta que la misma empresa que me despidio ,me contrato para un trabajo , y tras ese trabajo , otro mas, finalmente decidi extender mi campo y buscar nuevas empresas a las que hacer trabajos, y aunque es una tarea dificl , hoy gozo de un gran momento, mi trabajo consiste en el diseño grafico, soy mi propio jefe, y cobro mucho mas dinero de lo que e cobrado en cualquier trabajo de los que e realizado anteriormente
por eso me siento identificado y les digo a todos los que temen arriesgarse, que no teman , que nunca se sabe que pasara en el futuro , si las cosas saldran bien o saldran peor , pero lo que siempre a sido malo es arrepentirse por no tener valor para dar un paso , quizas sientas que no estas preparado para dar ese paso , o tendras tus miedos o preocupaciones, pero siempre estara en tu mano lo que debes hacer y si no estas preparado preparate, pero nunca des un paso a tras por el miedo a fracasar
un saludo y espero que os guste esta nueva entrada
aprovecho para añadir que si alguien tiene una empresa y esta interesado puede ponerse en contacto comigo para que le haga algun trabajo de diseño en la direccion Carlos@carlosajenjo.es
y proximamente vera mi trabajo en www.carlosajenjo.es
